Montoro está a unos 30-35 minutos de Andújar, en un meandro cerrado del Guadalquivir que le da esa forma tan característica. Su casco histórico, declarado Bien de Interés Cultural, tiene calles empedradas y muy estrechas alrededor del puente de las Donadas — tan estrechas que, en algunos casos, ni siquiera se puede aparcar cerca de la puerta a la que hay que ir.




